El topo

He aprendido a decir tu nombre sin sílabas, a responder con miradas y no gastar las palabras, para que sólo sean usadas cuando la ausencia arrope.

Siempre la distancia fue nuestra arma y cada vez con más fuerza con furia nos atrapa.

Todo lo amado, con el tiempo se distancia, y yo topo de la vida, busco en el túnel entre el silencio de las palabras.

Aún a sabiendas de que algún día se sabrán olvidadas, entre la repetición de otro cuerpo que no será el mío con otra cara y sin remedio misma distancia.

Foto techo por gentileza del Lord Byron de Avilés en Asturias.

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