Fin del amanecer

Las ramas se secan con el paso de las estaciones, cada año nuevas hojas saludan su cuerpo y luego se caen en virtuales momentos.

Se arruga el tronco con las enfermedades de los tiempos, pensativa manzana, aveces amarga carácter y olvida sonrisa.

En la tierra se adentran efímeras emociones y vas enraizado la tierra que te espera, ansiosa de hacer de ti pantano.

El aroma se cuelga entre lo intentos de permanecer oliendo el fruto del amor, pero todo se pierde y con ello se va el amanecer.

Inspirado en el Taller La Camarilla impartido por Laura Fjäder.

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