La Silla

Si el tiempo se olvida de dónde tiene las llaves de su corazón, ¿crees que podrías ayudarle a encontrar su sueño en alguna cerradura triste y olvidada?.

¿Y si el tiempo fueras tú y yo en esa cerradura atrapados, supieras que tu destino no es ser llave sino montaña inalcanzable y cegada libertad?

¿Qué les dirías?.

Dime que no me equivoco, que el instinto asesino de mi amor me lleva a algún lugar donde la sombra no sea tan fría.

Quiero gritar y no puedo, la vida se apaga sin remedio y no quiero irme así, en silencio y llena de preguntas.

Cierro mi voz y nado en la nada. Una silla atrapa mi cumbre.

Ella me saludaba

con hilo de voz,

su mirada preguntaba.

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