Último latido

Nadaste en mis entrañas,

tan agusto buceabas …

que quisiste quedarte

entre semillas.

Ellas muertas

no entendían

como el nacer

de la muerte querías.

Miraban absortas

como ahogadas

ilusiones perecían.

Aún preguntan tu nombre

y yo les digo

que se fue detrás

del primer apellido

que abrió su corazón

al último latido.

Deja un comentario