Árboles

Miro tu árbol ya seco ante mí, erguido por orgullo. Al lado crece este árbol con hojas que nunca te pudiste permitir y con el verdor de un futuro. Y luego está él, lejano en su guarida de rocas y penumbra. Mariposas me cuentan que de vez en cuando le observa con la curiosidad de un niño que está aprendiendo a caminar. Será que estás hojas nuevas atraen la curiosidad no sólo de él, también de insectos varios que recorren con su deseo lo que nunca podrán tomar. Ese árbol verde, florece en su soledad sin permiso de quién se cree con derecho a dominar. Nadie elige donde nace, pero si como desea vivir, aunque el viento desvíe sus ramas en cada intento.

https://drive.google.com/file/d/1LdRSv4p2Rx5kDKJObskDQ0w6TAiXakXT/view?usp=drivesdk

Deja un comentario