Sueño

Cansada, como si mis pies hubieran contado una eternidad, mira pared de nuevo vacía .

Nunca se volverá a llenar con ajenos sueños, busco en el armario y me rescato, de nuevo.

Aún late con algo de rencor, por haber sido apartado como trasto, mira de reojo con la desconfianza de una tirita medio arrancada.

Acarició con lágrimas, mojo su dolor y le pido perdón, por dejarme entretener en el mundo de los deseos.

Le doy su lugar donde nadie debió dudar, ahora me mira desde éste, su hogar.

Ya nadie

podrá

este sueño

arrancar.

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