Ventana atrapada

La vi atrapada en su luz,

buscando la salida

que al respirar convenciera

de que rota estaba

sin vuelo.

Colgaba el miedo

por la rendija

de la valentía,

y ella, escuchaba

como los grillos

cantaban libertad.

La luz quería escapar

y el cielo nublado intentaba

en cada mirada anclada,

evitar el suicidio

de aquel corazón.

Hoy, lo verás calmado,

después de rellenar el océano

con miles de tristezas

que escribían nombre.

Quizás cada sílaba

consiguiera escapar

de las miradas sin piedad

de métricas pendientes.

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