Folixa

Ahí afuera suenan los voladores, un santo se ha escapado, de juerga se ha pirado.

Fuera el humo delata, el Domingo soleado sobre corona descansa.

Anoche oí su música sonar y hasta olí la sidra escanciar y soñé con la madre sobre vaso mientras se oían petardos.

Albedrío para tanto folixar, que se agotan las despensas y el santo aguarda para el año que viene.

Entre recorte y recorte, a pedradas terminaremos y quizás nos encierren como niñxs en Palestina.

Y nos quiten la tierra dónde hemos nacido por considerarla impropia para nuestros mantos.

Entonces, todo se perderá y quizás sea necesario perderlo, para así poder recordar cayendo por las piernas de la Historia, estampando nuestro rostro sobre un muro repleto de lamentaciones .

Deja un comentario