AMOR

Si tengo que pensar algo hermoso pienso en tu sonrisa cuando la tormenta azota mis persianas y el mar engulle orilla.

Si la tristeza intenta atrapar lo que reste de mí, traigo de nuevo aquel abrazo dado con el alma del amor mientras lluvia moja nuestras espaldas.

Entonces, todo cambia y un arco iris emerge de la caja del silencio y el látigo se vuelve tambor cerca de este pobre y sincero corazón.

Porque tú bien sabes quién soy y que la hada que habita en mi mirada te busca en la distancia donde dicen que estarás mejor.

Esos que no te escuchan cuando lloras en la noche y cierran sus puertas para no escuchar los alaridos del alma reclamando regreso al vientre.

Ellos vetados del poder de sentir dentro, piel sobre piel, latiendo al unísono sonido del respirar y engañando amor con comodidad.

Si todo vuelve, lo reenvío al vacío de dónde nunca debió escapar y te agarro con mi pecho, para que el hambre de sentir no te vuelva a golpear.

Dedicado a Lourdes González, ella quería amor y transforme la tormenta en amor, puro amor. Gracias.

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