Pastilla antisueño

Sentí su abrazo como único en el mundo, volviendo a respirar del sueño, mientras las nieves asomaban mostrando libertad entre paredes de papel.

Oigo ancestros bailar danza primitiva, susurraban alegría sin pensar en las miradas, miradas antes acontecidas volaban sobre olas protegidas, surcando imágenes prohibidas, apartando enterrado bajo la resaca de quien un día dejaría arrastrar su alma más allá del mar.

Y los cambios azotan con sus maletas las paredes del pensar y se debilita las fuerzas del querer tras cada amanecer, sin darte cuenta, apartas el gesto del dolor y te haces fuerte como una espiga en verano.

Sabes qué, todo te da igual, porque el barco sigue a flote mientras las mareas cambian de playa, las manos abrazan otros cuerpos y los sentimientos se pierden entre susurros de silencio.

La alarma de los tiempos ha censurado mi palabra, me tomo una pastilla y dejo de soñar, el ancla se levantó y aquello muerto … flotando expiró.

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