Semana

El mínimo porcentaje del conocer plasmado tras una hoja de papel, sobres rellenos de letras que esperan emigrar alguna respuesta, voces de juventud cantando ilusión al bajarse de un escenario sin vocación. Todo se diluye antes de llegar a futuro, ya es pasado de un sueño recordado, eternidad entre los dientes caídos y al día siguiente, todo sigue igual. ¿Dónde está la fina línea de lo soez?, ¿dónde el límite del retrato y el gusto de perpetrarlo?. En la mente que busca espectáculo sin arte, provocar sin transmitir y follar sin pestañear. Perdonen ustedes mi brusquedad, pero existen imágenes peores que el peor insulto a la cara del genio más absoluto, así que haganse idea de la suciedad de lo que unos ojos pueden llegar a tocar.

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