Zombies resistiendo

Qué ocurre si tú corazón se vacía de todo, ya nada recuerdas de afiladas rocas arañando carcasa.

Todo desaparece dejando resaca sin métrica en tu cabeza, vacía la mochila se deja en la orilla los restos del pasado ahorcando futuro con sigilo, despacio, con voces del cielo buscando olas.

Qué sucede si todo el dolor se lanza en un botella de desecho orgánico a los vientos, abandonas el rencor en el cansancio de una hormiga en las profundidades de su cuerpo.

Qué esperas de lo que quede, si una expectativa te traería de nuevo sufrimiento, se instalaría sobre el recipiente de la memoria para rescatar de nuevo lo abandonado en aquella orilla.

Ha decidido no esperar nada de nadie y dejar que fluya energía sobre los océanos de la vida, volando sobre las alas de la libertad más pura sin expectativas de futuro porque simplemente todo está escrito.

Tú y yo, morimos varias veces, el día que lo rompimos todo y cuando el aire no encontraba camino al latido.

Así, que poéticamente ya somos zombies de la vida, ¿ves como el brillo de la vitalidad se escapa tras los argayos del corazón?, no hay pastilla que realice una restauración en estilo que recupere sueño roto.

Dejo mis colmillos sobre el tintero, dormito sobre el papiro y seco el sudor entre sus labios.

Resisto.

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