Celos

Era tan bella

allí en su reino,

alegría acompañaba,

en cada día brillaba.

Ella relucía textura,

cada gota acariciaba.

El viento celoso

del resplandor,

vio color,

emanaba.

Empuja y expira,

para luego revivir

expulsar,

y esa flor arrancar.

Ella no entendía

porqué ese aire

con fuerza sacudía.

Existen bellezas

más allá de los ojos

brillando sin querer

ofreciendo sensatez.

Aún en el suelo,

verás sonrisa brillar,

del polvo de su cuerpo

otra flor nacerá.

Inspirado en el cuadro Flor Caída de Pelayo Ortega. Exposición Pinacoteca «Eduardo Urculo».

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