Miedo al blanco

El hombre que había vivido demasiado, cada tarde escribía sus sueños en la máquina del pasado. Lo intentaba una y otra vez, conocía esbelta figura y botones de camisa a medias de abrochar. Su musa susurraba rimas, métrica de los olvidos y contaba con sonrisa la perfecta sincronía de unos versos. Él lo intentaba. Pero el blanco de su presente atrapaba cada latido de arte, escondido tras miles de excusas que ya secaban tinta. Letras bailaban y él no veía danza entre las lágrimas que la atrapaban.

Basado en el cuadro Letanía Diaria de Fernando Fernández Peláez. Exposición Pinacoteca «Eduardo Urculo».

Deja un comentario