Universidad

Pasábamos las noches entre apuntes y risas, dónde quedaron aquellas noches, crecimos y las heridas sin cicatrizar estallaron entre mensajes, dejé verter toda mi irá rellena de dolor buscando disculpa.

No la hubo y las risas pasaron a lágrimas y las voces se convirtieron en espadas que atravesaban mi cuerpo.

Aquellas noches, fueron mentira, aquellos besos obligados y aquellos abrazos forzados.

Lo entendí cuando la ausencia besó mi corazón, entonces comprendí que la amistad no son risas, sino saber estar cuando huracán azota con verdad.

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