El cambio

París nos vio caminar sobre húmedas callejas de barrios donde caían las edades entre sudor y trabajo.

Burgueses traseros se surtían con negra piel bañada en pobreza, nosotros nos dejamos arrastrar por el crisol de razas.

Africanos de piel blanca creíamos que el mundo era nuestro y que éramos poseedores de cuerpo rítmico con carácter cruzado de África.

No supimos entender, es madre, de ella un día partimos, el Jazz en su vientre esclavo emanó austero y el hombre que creía libre transformó.

Siempre, se creen con derecho de todo cambiarlo, por eso, ahora la soledad se acuesta a mi lado y respeta cada poro de mi espacio.

Inspirada en el Jazz Café Xixon bajo el sonido de Alegato Boogaloo.

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