Ansiada subida

El Invierno ha regresado a su piel erizada por los veranos vividos siente las blancas altitudes caer sobre su sien.

Apenas un suspiro azotó su huracán en miles de pequeños soplidos que apenas despeinaba flequillo.

Tan corto se hizo el subir la cuesta de aquella ladera que cuando llegó a la cima y miro el camino, apenas podía respirar destino.

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