El pacto

París esperaba en la estación, pero estaba pérdida entre las agujas de Montpellier dejando ver los segundos palpitar entre los murmullos de las vías del tren.

Me dijiste que el tiempo era nuestro y que todos los sueños se cumplirían antes que el reloj dejara de girar.

Pediste que esperara en el andén a que regresaras con el corazón en la mano y las lágrimas guardadas en algún vagón .

El frío atravesaba mi cuerpo y cada Otoño caía algún sueño para posarse en otros ojos, otras promesas,otros labios.

No pude cumplir el pacto y me dejé morir en el banco de algún parque, lejos de aquel reloj y de todos los pactos del mundo.

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