Volcanes

La niebla de los ojos estiran los sueños olvidados, los golpea ascendiendo las vértebras del conocimiento.

Abre la ventana, respira el aroma del verano con la llovizna entre sus labios, arden las palabras buscando la puerta de salida del silencio.

Desperezando los susurros de un teclado absorto entre los papeles digitales del incienso de tu boca, vuela con sonrisa sobre montaña.

Y las ves abrir sus alas sobre un nuevo amanecer, con el aroma de la vida atravesando la niebla de su mirada.

Los sueños se posan sobre aquel volcán y penetran entre los huecos del recuerdo con la delicadeza de una historia.

Ella ponía su cuerpo y dos corazones emergieron amor entre el volcán de las pasiones, la hacía inmortal … en cada latir.

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