Escombro

Toda una vida

aire oliendo rosas,

sus vientos

escondían estiércol

de corazón.

Su aroma tan rancio

borro lo hermoso

y lo convirtió

en resaca de sueño.

Sus besos

vómitiva expectativa,

la misma,

en otros mares.

Mares surcados

por marinos,

que traspasan sus redes

en partidos caminos.

No aspires vida,

apática y vacía,

sin ninguna

pasión de risa.

Ríe, ríe

rancia sombra,

eres flor

en jarrón roto.

Rota quedará,

paso del tiempo,

cuando arrugas

perpetúen escombro

sin retorno.

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