Tardígrado deseo

Quiero ser un osito de agua, y superar la barrera de tu calor aguantando la presión de tus labios.

Dejarme morir en comisura y surtirme del material genético de ese lindo cerebro, que con esmero me ha atrapado.

Bañarme en los perjuicios del mundo y salir ilesa de la ignorancia del pensar, hermosa en pasividad.

Quiero esperarte en la luna durmiendo en letargo en espera de que tú, extraterrestre, me despiertes con buen manjar y reactives este corazón.

Pasearemos eternamente entre los hoyos de la luna, respirando el Universo y viendo cómo los humanos lentamente se pierden.

No ocupes el tiempo en ellos, siempre acaban abandonando aquello que más quieren, no me ves, llevo años esperando que regresen.

En noviembre pasado 2015 se logró secuenciar el ADN de estos pequeños organismos (concretamente, la especie Hypsibius dujardini) observando una gran cantidad de material genético ajeno, concretamente un 17,5% que proviene de otras especies. Cuando los tardígrados pasaron por el barrido de electrones salieron tan espléndidos y hermosos que se asentó el nombre común que Johann August Ephraim Goeze les designó en 1773, el de ositos de agua, por sus andares similares a los de sus primos mayores plantígrados, los osos.

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s