La grúa y la flor

Crece amapola en la losa repleta de sueños, cómoda por expectativas incumplidas y en eterno silencio.

Margarita en suelo de cemento, donde lo inerte se confunde con la vida que en su vientre crece.

Aumentan las tormentas donde los pararrayos callan, gaviotas nadan y alas mojan.

Se estrella contra noche, no esquiva a tiempo sentimiento y siente como las emociones crujen en miles de trozos.

La grúa no llegó a tiempo, pero intenta revivir el motor de aquel latir y boca a boca le devuelve un suspiro que le hace abrir ojos, de nuevo.

La flor crece en la grúa entre los arcos iris de un Otoño bajo hojas verdes y con el calor del amor más allá de una apariencia muerta.

Estaban hechos el uno para el otro, una, muerta en vida y otro, muerto sin vida.

Un comentario

  1. ¿Y que te digo de este poema?
    Pues que me llega hasta arañar me el alma. El final del poema,
    Muerta en vida y el otro muerto sin vida.
    Es tan cierto como que la luna sale cada noche.

    Besines😘😘😘😘😘

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