Viernes en el amanecer

Los primeros rayos

acarician estado,

mecen sus formas

entre las nubes

de la espera,

el viento oculto

en la montaña

mira impasible

como reparten luz.

Se acostumbra fácilmente

a todo su esplendor

cuando los girasoles

giran belleza.

No esperes demasiado

de los primeros vuelos,

torpes surcando

los cielos.

Quizás rocen tu piel

y con la nostalgia

del querer,

contagien libertad

del amar.

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