Al otro lado

Se ha ido tantas veces

que ya no recuerda

aquellas

en las que se quiso quedar.

Aplicado el mismo escozor

sufrido por piel

para que la empatía

sacudiera con látigo.

Sentido asco de lo robado

en cuerpo y boca,

cristalina pureza

nunca limpiaba.

Ahora deja los rayos

acariciar silencio,

sin que arda corazón,

cerrando ojos a la luz.

Aveces el frío abriga

el silencio arropa

y el dejar de sentir

resguarda.

Al otro lado

el corazón

sigue latiendo

ruidos en el cielo.

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