Los amantes perdidos

El espejo refleja los cuerpos de los amantes, no hubo vergel que no supiera de cicatrices. Ni memoria a la que socorrer cuando querían correr. Tristeza se adueñó de aquello mientras la canas tomaban el poder. Guarda ternura de cada uno, las pisadas que no eran suyas, sonrisa bajo mano, la seguridad al caminar, la rabia del tiempo y el amor bajo verdes cielos.

Ninguno se quedó,

ninguno tuvo

valentía de ser.

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