El acurrucado

Escondes en tu sombra

miles de dagas,

en la paz del silencio

esperas lanzarlas.

En la inocencia

de lo desconocido,

agazapando ambiciones

esperando la nada.

Más no encuentras razones

para secar el agua del vientre,

miedo a ser tomado

y tú cuerpo … así explotado.

Es satélite

a punto de rozar tierra,

la punta del iceberg

cayendo al mar,

una atracción a medias de montar

niño clamando atención.

Y un Júpiter cantando oración

mientras suelta razones

al Universo de los temores.

Un satélite tras la sombra de Júpiter amenaza la Tierra …

Un comentario

  1. Me gusta cómo escribes.

    Pues yo sinceramente,
    ya no sé si tenemos más
    peligro los » humanos»
    que cualquier otra cosa.

    Besines 😘😘😘😘😘😘

Deja un comentario