La descarga

Si pudiera enchufar pensamiento en la electricidad de un verso acotado al viento, cálido en una sala escondida de voces, serían impulsos llegando a tu cable para iluminar los techos caídos de los cielos.

Si lo hiciera y dejara esas sacudidas tomar la piel de mi cuerpo, dejar desvanecer energía por corto recorrido, ¿hablarías al camino para odiar y paliar el hambre de la soledad?.

Siento el golpe de su fuerza en mis dedos, apenas una vida pegada al eje de incertidumbre de mis pasos y parece que fue eterno aquel momento en que dedos pegados a tu mirada luchaban por irse de ti.

Los restos de aquello persiguen mis huesos y creo que parte de mi se quedó en la última descarga de amor sobre mi alma.

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