Rodolfos

Flanco fácil ante ojos

no se atrevió a enamorar,

acercándose tan sigiloso

como leona al acecho.

No pudo hacerlo,

y destrozar en el golpe

todo su cuerpo,

apenas roce en único lamento.

Pasó de largo,

dejando como rastro

mirada de reproche,

huyendo entre espectros

de la que fuera sombra.

Ahora guía rocoso intento

buscando fácil coraza a romper,

observo desde la distancia

como su presa es atrapada.

Una vez más

renuncia al amor,

por unos segundos

de letal reflejo.

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