La sonrisa

La maestra se enfrenta al alumno, sin percibir el daño de la piel sobre su conciencia, muestra el camino que cree oportuno denotando las piedras en cada huella.

Fiel aprendiz deja corregir los márgenes del desliz para mejorar y mostrar lo que en una enseñanza ha trepado a su espalda.

Se miran, cree todo aprendido, maestra sonríe, las edades de la prisa eran piel y sangre, veía muro, y la actitud se rompió ante el primer golpe.

Su sonrisa se apagó.