Pantalla

Al otro lado del sueño se despiertan mil intentos, despejando las legañas del silencio caminando sobre las últimas ráfagas de lo incierto.

La oscuridad de la brisa con zapatos nuevos, los tiempos de la memoria para ser recordados en los tiempos del olvido.

Avanzan los días con la prisa entre sus horas, seleccionando el aire que ha de surtir un nuevo sueño cabalgando los contornos de la edad cansada.

Ayer perdieron dos horas cayendo por el error de dejarse pasear entre los sonidos de sus bocas, los crujidos de la apariencia caminaban entre las butacas de la calma y las imágenes del pasado recorrían aquella mirada.

Los ojos del dolor del amor roto asomaban ventana, buscando respuesta entre el cuerpo que se alejaba, y mi boca se abría, un gran buzón en busca de carta, empeñada en buscar la suya.

Aún te leo entre líneas cuando el cielo seca sus lágrimas y las lágrimas vuelven al cuerpo roto de tanto sentir en el sigilo de una gran pantalla.

Deja un comentario