Mensaje de auxilio

El mensaje que llega a mi cerebro, se pasea por el aire de tu boca, masajea sílabas, instantes de reposo se cuelan en el silencio del estallido.

Vuelan más allá de la barra de la esperanza, cosiendo roturas de palabras.

El significado de todo lo que quiero oír, se desvanece entre símbolos de rutina, esconde en la ilusión de la magia una varilla.

Oigo lo que mundo habla, marco interrogación en su manera de platicar, junto sílabas amaso letras, una a una para entender orate párrafo.

El medio por el que se desplazan hacia mí e intentan instalarse en mi cajón, cajón desastre de años de experiencia, desorden ordenado de miles de motivos.

Tiempo.

Tiempo para leer lúbrica bien diseñada, moldeada en el libro negro del arte rasgado, y dar sentido al simple mensaje.

No existe más palabra que la que maneja los hilos del pensar, ni justifique el salto a la muerte de una sílaba confusa.

Desconocía vuestro mensaje, porque canal era extraño y nadie escuchó voz cuando intentaba pedir auxilio.

Es tarde … para entender el mensaje, demasiado tarde … para ella … aquella sílaba preciosa, decidió cortar el canal de regreso a la vida y arrojo motivos desde altura.

Cierran palabra y el silencio aparece una vez más.

Siento no haber escuchado por todos lxs que no supieron escuchar. Sólo 17 años …

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