Tiniebla en el arco iris

Erizo piel ante el calor

de una higuera invisible

al chasquido de sus maderas.

Respingo los erizos del ser

y los dejo humedecer

ante las púas eternas.

Hoy ha amanecido de nuevo,

y las nuevas llegan

a mi media luna

con su cuerpo flotando

en la soledad,

no llora,

sus lágrimas ha engullido

la destreza de los sordos aullidos.

Quiero apartar su muerte de mi,

quiero hacerla desaparecer

entre el salitre de la gélida ola,

pero no puedo,

no puedo olvidar cada muerte

antes de ser vida,

cada vida cortada

por el serrucho humano.

No puedo dejar de sentir

que la pizza

que recorre mis manos

podría estar en su boca,

oídos ensordecen mueca

podían ser abrazo.

No quiero acostumbrarme,

ver normal partida prematura

y encontrar sosiego

en los brazos de mi vientre

para cegar tristeza de una vida

inexistente.

Dios mío si existes,

dicen que existes,

dime por qué,

¿por qué deseas que la tiniebla

abrase el azul cielo

y este quemando así …

por dentro?.

La nueva llega a mis manos

corazones abandonan latido,

y la palabra … calla sílaba,

en el mar de otra conciencia.

Demasiadas muertes que no deberían haber abandonado latido, demasiadas …