Psicópata

Ha intentado borrar las palabras de los tiempos, para no seguir leyendo una y otra vez en la colina de la memoria.

Pero era tarde, control ataba sílaba, con golpe de voz se caía entre las neuronas del pensamiento con todo el intento de bordarle en aquella alma que a su pesar veía.

Intentó girar volante, reconoció que cada palabra no había conseguido dominar, osó pronunciar cada cuesta que gritaba que aquello … era amor.

Y lo fue propagando entre los vientos con la timidez en mirada estudiada y con la historia totalmente cambiada entre sus puntos y comas.

El punto final, pensó que la iba a destrozar y sin embargo, la razón le hizo entender que aquel puzzle de rubrica ya no convencía en aquel nuevo intento.

Así que el silencio se adueñó de cada tinta y la pluma se posó en cada párrafo y comprendió que aquello era deseo por atrapar en la telaraña del fracaso.

Sobrevivió con sus huellas en la siguiente página del viento y buscó las respuestas entre los amaneceres y leyó perfectamente.

Eres igual que yo, por eso voy a acabar contigo,

cogió la goma del olvido y escribió sobre los restos de migas abandonadas:

ni por asomo soy igual a tu mente, nunca podrás cambiar con sutileza, demasiado pensar atrapado en una sola escoba

y tú, polvo de expectativa,

de nuevo, roca inerte.

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