Atlántico

Un frente Atlántico romperá la monotonía del respirar, se hará gélido esfuerzo en cada latir del sentir, apenas el calor duró un Invierno, se deja calentar por las mantas escondidas del amor.

La cocina quema los últimos troncos, para reconocer el frío que se acerca susurrando poder, mientras este cuerpo deja sus alas enloquecer entre el aliento del calor apagando último vapor.

Soñaron con aquel Verano perdido y se preguntaron si acaso en un sueño lo habían guardado, por la sauna en ella derrochada.

Agotado el Cantábrico dejó que los cielos la volvieran a rozar y deseo dormir un instante bajo el calor del alma rendida ante la estalactita prevista.

Era demasiado pronto para correr, demasiado rápido para cesar aquella quimera llamada libertad.