Mariposa cansada

Ha visto almas convertidas a la comodidad de una cartera repleta de mojada libertad.

Le han hablado sobre la acaricia de una avaricia serpenteando luces de consumo entre las ramas del egoísmo.

Han talado con deseo los cimientos del tiempo, comprado lo ajeno entre las alambradas de lo propio.

Fusilado entre sus filas el orden de la paciencia, para construir fortaleza en lo más alto de la soez.

Contó hasta diez los pasos truncados encontrados en su destino, y decidió aprender a escuchar en el silencio,

a conformar el alma con lo poco que abrigaba y a mantener al monstruo de su latido bien encerrado en la escasez del invierno.

Había crecido sin darse cuenta, regresando a las calles de entonces para poder caminar por las calles del futuro.

Aún, recordaba entre recuerdos los caminos desandados de la memoria mientras el tiempo se ajustaba a la esbeltez … de una mariposa ya cansada.