El Leviatán del silencio

Existen sueños capaces de atravesar miles de fronteras, saltar la más alta y deslizarse por la caída de un bravo río entre su alma.

Verdades escondidas dentro del corazón más sencillo que vuelan entre las penumbras de lo narrado bajo brazo sin espera.

Y luego está la luz, más lejana del amanecer con su voz cantando el amor siempre oculto entre sus rayos.

Hoy me han silbado los suspiros del pasado, busco entre brillos las respuestas de lo pausado sin tiempo ni medida entre mis manos.

En qué momento comenzamos a escuchar la voz del silencio, dando pasos a los vientos del espanto, en qué instante ocurrió y dejamos de sentir bailar lombrices en el pensar.

No sé porque la niebla de nuevo regresa y el frío busca calor en el escondido hogar del sentir, no ves salida ni luz a la carencia, dolor y callo, la ira se acumula de nuevo y no sé si estallará o se dejará borrar.

Tengo miedo del monstruo del silencio.