Mirada a la soltería

Estalactitas de mi corazón, cuéntame las venas dormidas entre el azul giro de tu vida.

Bucean los recuerdos entre el brote del latido, ¿acaso ya el ocaso acabó por enfriar el arco iris de tu mirada?.

Tanto sopor acabó por congelar la sonrisa que sobrevivía sobre la superficie del hielo de una herida.

No existe viento capaz de entender, ni verano con ganas de abrazar las olas de la esperanza, se hunde en tu casa, viaja sin llegada a destino, sin destino en llegada.

Esta noche el frío se acostó entre los cartones del ayer, húmedos, volaban como brotes de manantial sobre las rocas humeantes del destino.

No existe explicación para el desamparo de vientre, abandono de célula o asesinato de suspiro.

Resguardo la frialdad del brote del querer y sigo dejando fluir amor en un mundo repleto de todo y con las manos esclavas ausentes de libertad.