Mirada

Abro el periódico y nada encuentro, miro grandes titulares anunciando muerte y saqueos. Lo cierro y miro la vida, tanta diferencia entre lo contado y lo vivido que asusta inventiva.

Al lado mío el café de la rendición voltea la cuchara, más allá el café de la asunción cuenta la última historia y el mío me mira viendo cómo corro la vida.

Templado, por favor, deme una vida templada para volar más allá del humo que nos atrapa y acoger el alma que llora a mi espalda.

Mañana otro café volverá, quizás frío de tardanza y con trozo de amor en pequeño plato, ya no será el mismo, al posarse ante mi ya será pasado.

Sigo esperando un café que despierte esperanza, miro las noticias, nada cambia, nada sorprende, miles de muertos se pasean frente a mí y yo siento que al mirar … vuelvo a morir.