Extinción de instantes

Pensé en aquellas alas posándose sobre mis labios, ansias de recorrer el contorno del silencio para encontrar respuesta a aquella ausencia del tiempo.

Escuché el aullido del lobo en la lejanía de la ceguera, quise entender lamento lanzado al abismo del secreto y me queme en la bondad del corazón, ardiendo sin temor.

Creyeron haber acabado con la furia del animal habitando alma y lo único que lograron fue despertar a la fiera que dormitaba.

Ahora lamentan no haber entendido animal, en cueva segura sin hacer daño allí existía, llama apagada del alma llega rápida y mordaz.

Ya no existe remedio a la muerte del último ser, la extinción de los besos secan alma y el fin de los tiempos apresurosos claman.

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