Sarcoma

Se acerca sigiloso sin avisar, la visa de lo vivido se cierne a las hélices de los molinos, se funde con las aspas de la razón, perpetua el sino en cada giro.

Atrapa con sus garras lo más apreciado del latido, lo desgarra con las fauces del lobo hambriento para someter a los mundos de tu cuerpo.

Cuando notas montañas sobre estepa, construyen cueva para apreciar el letal camino de sus garras, aveces rompen telaraña y el bombeo de la esperanza regresa de nuevo.

Otras, acaba con el arco iris de tu alma, llevándote abatida al deseo de otra vida que nunca fue contada desde las nubes de la memoria.

Tantas veces le he visto engullir carne, mientras escondian poción negando sueños en las manos carentes del susurro entre los caminos del tanto tienes … poco vales.

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