El pasado de un sueño

Sus mariposas un día fueron las mías, engullían cada latido haciéndolo resonar del mínimo suspiro como un nuevo amanecer en boca de luna.

Aquellos palpitantes instantes removían los recuerdos haciendo de ellos montaña a escalar bajo el sol africano.

Han vuelto y en este confundido corazón se han construido una butaca con mirada al futuro arrasado, con el éxito de la experiencia y error de juventud ya tardía.

Ya no me creo las promesas de los azules cielos, ni la bondad disfrazada de moneda barata, poco más que añadir a un sueño, sólo una cosa más, recordar al despertar tus mariposas entre mis brazos.

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