La gran maceta

Cuando querer esperado llega, dura apenas aquella imágen de unas horas dejando caer hojas poco a poco sin desear ver el final de los pétalos.

Cuando el amor llega con maceta eterna, recuerda en cada beso que aún sigue ahí donde brisa tiró toalla al viento por el placer de ser semilla por doquier.

Todo transforma calma, ahogando pasados empeñados en no dejar morir tu boca, amor, siempre has estado, con palabra venciendo odio ahora errado.

Dicen que alma oscura torna, que los vuelos grises ahogan, sin embargo desde siempre has estado en mí, tan dentro tan penetrante que nadie ha conseguido rozarte.

Mantendremos nuestro secreto más allá de los contratos, más fuerte que la confianza, más duradero en aquello desconocido en el buen saber del alma.

Ya no es necesario regar lo que camina sin cesar, nada es de esperar porque encontrado en raíces una vez más crece, paso página del amanecer y tú desde las estrellas acoges despertar.

Otra vez más.