Corazón de niño

La noche fue más noche y volaba entre amaneceres, negando al viento todo su poder, sólo esperó que la luz llenara aquel pensamiento, perdido en la oscuridad rogando minutos.

Buscaba desesperado respuesta a aquel monstruo que había creado, dejó que la mano del hombre moldeara su cuerpo mientras la coraza se fundía con la piel arrasando todo sentimiento a su paso.

Dime, dónde te perdiste y dejaste de ser, por qué permitiste que cambiarán el rostro de tu reflejo y dejaste perturbar con sus pensamientos, ahora regresan continuamente y quieren atrapar la poca lógica que te abraza.

El animal emerge de manos sin vuelta atrás, las hojas secas rompen coraza, quiso ser lo que ellos dijeron … olvidando al niño que lloraba regreso.

De vez en cuando lo escuchas gimotear entre las paredes que atrapan su alma cada mañana, aveces regresa dulzura y se deja mecer en la cuna de la infancia robada.

Es hombre y llora, es hombre es niño, es hombre y ama, sin embargo sigue oculto en el envés de una hoja ya caduca, la misma que le hizo olvidar quién era antes de caer al olvido.

Cada amanecer es diferente, el niño, la niña sigue vigente en cada nuevo mirar.

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