Recuérdame

Recuérdame cuando mi cuerpo ya no albergue latido, y las nubes de mi ser se disipen en el cielo.

Noches sin dormir manando leche, tú y yo, los ronquidos de la perfección atravesando la sala.

Los paseos de mi mano bajo la luz del sol de una mañana, el parque para nosotras y una sonrisa atravesando mi alma.

Las fotos que te hice, nunca verás reflejo, era yo quién sujetaba tu espejo, alguien rompió el mío cuando reclamé mi cielo.

Recuérdame, cuando la ignorancia de las palabras construyan una montaña, pongan sus rocas y solapen propia hierba para olvidar madre montaña.

No dejes que la apariencia de sus vidas rompan la tuya, cuando yo no esté y se queden a vivir en el recuerdo donde intentaré resistir.

Aquella soledad en el bullicio y como fui dura, para que el mundo no te dañara y pudieras sobrevivir al virus más letal, el ser humano.

Recuérdame, cuando nadie lo haga, rompiendo las telarañas de palabras aradas, cuando impidan que vueles, coge mis alas y regresa a la voz, la que se oculta en el alma.

Con todo mi amor a mis hijas.

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