Un paseo por el cielo

Fugaz es el tiempo de los relojes parados, se pierden antes del tic tac final con punto sin temblar.

Se caen los corredores de la muerte al ver al preso recorrer el camino, sin la duda de qué hubiera sucedido.

Mienten los ojos que no ven, envenenan aire con la luz de la oscuridad en un desfile sin cesar.

Y yo sigo mi caminar, donde nadie si quiera podría imaginar, la tercera luna a la izquierda, todo recto y sin nube por el medio.

Allí me encontrarás cuando te canses de tanto hielo azul en tu respirar.

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