Una carta en una boca

Sigo viendo los buzones abiertos para que entren cartas, sólo entran postales, nadie se acuerda de las letras, dejan las palabras emigrar taciturnas hacia algún lugar.

Éstas mismas, podrían ir al buzón de cualquier certeza y dejarse amordazar para no gritar ¡ quedaros en casa ovarios!, y si sales…¡ tapate la boca incauto!.

Esto… una postal de mi último viaje no realizado, perdido del último sueño, secuestrado a mano armada antes de salir al escenario y de paso… ¡lavaros las manos carajo!.

Como iba diciendo… la fotografía del último lugar al que podía haber estado, unos cuántos decidieron que ¡ese bicho es como otro cualquiera, no pasa nada!.

¡Ya!, tu buzón tapado, si no te entrará toda la propaganda del mundo, ¿no?.

Creo que empiezo a delirar y en cualquier momento salgo al balcón a gritarle al que acompaña al perro de tarde en tarde y decirle deja el puto móvil, mete a tu guaje en casa y tapate el buzón carajo.

Esto … ¿boca?. Piensa en la gente y cierra el correo por favor.

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