Cuestión de tiempo

Miras las edades del viento como si no fueran contigo, déjate atrapar por su cornisa y corre de los huracanes con miedo encerrados entre rejas y ratoneras.

Camina con los pies bien seguros, que el camino está lleno de granizos, pero si hay un lugar donde reposar colina, que sea entre esas sonrisas.

Espérame en la tercera esquina dónde las hierbas crecen deprisa y las manos callan culpa, dejando la vida fluir, rauda como la chispa de una luz sin brisa.

No dejes que las ramas de los árboles escondan en una cueva todo lo sentido sobre el asfalto de una carretera.

Corramos en libertad, tú y yo, no me preguntes sobre el queso que se comieron aquellos ratones, nunca cuento la historia de tales roedores.

Aquí estoy.

Lo demás,

no importa.

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