Hienas

A veces las hienas salen de sus curvas a roer la carne del sudor, echar los vientos al látigo que solo cuidan con esmero.

Colocan las astas del empeño en tela de orgullo de muerte y torean los cielos en busca de renovación de sangre putrefacta.

Salen a pasear cogidos de la pantalla, inventan historias de luces que se apagan, otras brillan y otras se agazapan.

Y cuando cae la noche guardan dientes ensangrentados, borran memoria en historia rota por muertes bajo la noche de la cobardía.

A veces las hienas salen y se disfrazan de luz, cuanto los silencios siguen sus huellas, una por día.

Quieren regresarnos a sus cuevas donde el frío cala recuerdos y el hambre sacia de cebolla las cunas del miedo.

A veces salen.

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