Beso

El beso posó alas, yemas del viento activaron gran tormenta, placeres silenciosos se hicieron grito, labios conocían camino.

Llegaron al latido, bombeando ilusión, ríos se adentraron en el mar de lo inesperado, sin premeditación ni alevosía aparecía aquella emoción.

Activaste bombeo de lo muerto, y el recuerdo de la memoria se ciñó a la cintura comenzando a caminar desierto.

Se liberaron las esposas del vacío, el placer de la piel con piel regresaba de la cárcel del silencio, dejando que aquella droga nos abrazara secretos.

Apareció el apego sin mascarillas ni miedo, llegando a surgir las cataratas de la felicidad, saciando los espacios arduos del letargo.

Lágrimas de diamantes volaron lejos del instante, secas reposaban en las palmeras del reflejo, test de pasión buscaba respuesta.

¿ Te ha gustado?.

Hambre de tu boca y un mundo de distancia hacia ella.

Deja un comentario