Paseo por la vida

He estado en lugares tan bellos que aquellos cielos tocaron melodía, recordando luz entre tanta niebla, dentro de aquel baúl resguardando recuerdo.

Volando sobre el acantilado más alto, sentir el peso de alma clamada por suelo y retener equilibrio con mis dientes agarrados a su roca.

Luego, reposé corazón mirando al mar, en la calma de su vaivén pérdida en las horas de un libro sin páginas ni destino.

Me dormí entre los brazos del sueño, viendo al amanecer acariciar la cresta sabiendo que era del mundo y se empeñaba en bailar conmigo.

Y luego llegaste a mi mundo, como una brisa de verano despejando calor y las manos con rayos de esperanza surcando el panorama.

Quise escapar de él, sabes que lo hicé, y corrí con la fuerza de una tormenta para silenciar palabras ignorantes de planetas.

Ellas, sólo veían la orilla, la superficie, el resplandor, el querer, nunca conocieron aquel amor.

Se quedaron mirando el bosque, yo ya caminaba por él.

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